Retomar el fútbol en verano no le sienta bien a Daniele; al menos eso indica el balance de los resultados desde que volvió al país en 2005. Eso sí, hayan sido magros o buenos los arranques, siempre terminó bien arriba. ¿Podrá repetir la fórmula?
Las ilusiones tras las fiestas y el receso se renuevan. Los hinchas se entusiasman con la pretemporada y todo el tiempo que tuvieron cuerpo técnico y plantel para trabajar. El caso de Salvador Daniele como DT desde que regresó a la Argentina allá por 2005 es bastante particular. Repasemos.
Luego de despedirse de Ecuador (aunque la idea primaria era sólo por unas semanas), el Gato recibió el llamado de la entonces unida dirigencia del Gallito para calzarse el buzo y reemplazar a Eduardo Pizzo, que había sumado una buena cantidad de puntos pero carecía del temperamento exigido por el paladar del hincha.
El primer verano de Daniele como técnico de Morón fue el de 2006, fatídico año si los hay. A pesar de un gran trabajo de preparación y haber derrotado en amistosos a grandes equipos como el Belgrano de Ramaccioti (que a los pocos meses ascendió a Primera), el retorno fue una desilusión: 2-3 en el Urbano, en una brillante noche de Britos para Italiano. Apenas unas ráfagas de Pablito Rodríguez y Akerman alcanzaron para descontar y decorar el resultado.
El paso del tiempo cosechó los frutos sembrados, y tras la irregularidad ese equipo se quedó con el clásico ante Almirante, el reducido y estuvo a segundos de ascender al Nacional B.
Enero de 2007, sensaciones raras por los resultados recientes. En su match ante el verano, el Gato se puso 1-1: fue victoria ante El Porvenir, con tantos de Mauro Conocchiari y una excelente apilada de Marcelo Vega, quien así marcaba su primer gol con la camiseta.
Las primeras semanas de ese equipo dolido pero con ansias de revancha (de hecho le pintó la cara al Estudiantes campeón) fueron avasallantes, aunque luego la consistencia de Almirante Brown lo relegó del campeonato. A pesar de todo, nuevamente llegó a una final, donde volvió a padecer al Pincha de Caseros.
2008 trajo un Enero de recelos y resentimientos. Muchos esperaron la llegada de All Boys para recordarle a Ariel Zárate, por las dudas, que se había ido de Morón. Otra vez el estreno en esta época fue desfavorable para el Gato en el banco de suplentes: 0-3 con el Chino figura y hasta marcando un gol desde mitad de cancha.
El empate siguiente 4-4 ante Brown en Adrogué precipitó su salida, dejando muy buenas campañas pero sin haber podido coronarlas. Su reemplazante fue Horacio Bongiovanni, quien a fuerza de los 1-0 marca “Pablito” Casado nos llevó al segundo puesto, con una ventaja deportiva absoluta en el reducido. Luego, la desaprovechamos con el 2-3 de local frente a Sarmiento.
Ya en 2009 y con el buzo de Defensores de Belgrano, logró victorias en sus primeras presentaciones de Enero ante Comu y Armenio, pero luego sufrió un bajón que lo alejó de los primeros puestos. Eso sí, entró al reducido por la ventana y estuvo a punto de jugar la promo, sólo le faltó romper el cero del arco de Merlo (que venía de eliminar a Morón y terminó ascendiendo).
Hasta ahora, el verano más dramático de Daniele fue en Aldosivi. Tomó un equipo que acumulaba cuatro derrotas en misma cantidad de semanas, sin ningún gol a favor y cada vez más comprometido con el descenso; maldición de verano, debutó con un 0 a 0 de local ante San Martín SJ y perdió rápidamente el invicto con el 0-2 ante Olimpo.
Aldosivi sólo había sacado 1 de los 18 puntos en juego (6 los que disputó el Gato), cuando en Marzo, mismo mes que culmina el verano, cambió la racha: comenzó con un 1-0 a All Boys, se guapeó por canchas como Instituto de Córdoba y Tiro Federal, y llegó a los 7 partidos invicto, con 6 victorias, un solo empate, 17 goles a favor y apenas 6 en contra.
Daniele llevó a ese limitado equipo a entusiasmarse con la zona de promoción para ascender a Primera A, logrando a final de temporada el 55% de los puntos en juego, aunque la misma crisis que había depositado a Pablo Corti como DT, con refuerzos de poco vuelo, los atrasos en los sueldos y la transición de mando que se estaba viviendo institucionalmente lo llevaron nuevamente a la realidad.
El siguiente año, con algo más de estabilidad aunque teniendo un presupuesto acotado para la categoría, el Gato volvió a armar un equipo competitivo con el que por momentos peleó el podio (incluso el ascenso directo) a fuerza de un gran despliegue futbolístico. Sin embargo, la irregularidad cerca del final y un nuevo verano, esta vez el de 2011 (derrota 0-2 ante Rafaela en el estreno) dejaron al equipo sexto y a sólo 5 puntos de jugar la promoción ante River Plate.
Como era probable estadísticamente (67% hasta la semana pasada, 71% ahora), en 2012 el arranque veraniego para un equipo de Daniele no fue bueno. Aunque si nos basamos en los números, todos sus equipos ganaron los terceros partidos el 100% de las veces tras el receso estival; el único tercer encuentro que no dirigió fue en 2008, al haber sido reemplazado por Horacio Bongiovanni; el resultado igualmente fue victoria para el Gallo ante San Telmo.
Claro que es algo meramente estadístico, la realidad actual de Deportivo Morón es muy dura. Pero quién dice que la historia se repita una vez más, y en el tercer partido, el del sábado, derrotemos a Defensores de Belgrano. Y si ocurre, no se sorprendan, está estadísticamente comprobado.




